CUANDO DESCUBRES QUE TIENES ALTAS CAPACIDADES EN LA EDAD ADULTA. La realidad es que muchas personas descubren que tienen altas capacidades ya de adultas, cuando empiezan a buscar respuestas a su forma de pensar, sentir o vivir: «No es raro. Es más común de lo que crees». Lo cierto, dice, es que «hay personas que han pasado por la escuela, instituto e universidad haciendo lo que han podido, pero sin saber ni comprender por qué les costaba tanta concentrarse o estudiar»-. Fuente: Amelia Arenas

Es frecuente oír hablar de altas capacidades en la población infanto-juvenil, especialmente a través del papel jugado por las instituciones académicas, donde la inteligencia y las capacidades del alumnado juegan un papel fundamental en el rendimiento académico. Sin embargo, el foco de atención dirigido a niños, niñas y adolescentes ha obviado a una parte importante de la ecuación: la adultez, una etapa de nuestro ciclo vital que no suele recibir la atención que merece en la evaluación de las altas capacidades, posiblemente por entenderse que el adulto dispone de recursos psicológicos y económicos como para hacer frente a la problemática derivada de este rasgo. Este caso es más grave de lo que pueda parecer, termina por ocasionar que la persona adulta carezca de un diagnóstico temprano de un rasgo de personalidad, generando con mayor frecuencia falta de autoestima, sentimientos de soledad y una intensa sensación de incomprensión general por su modo único de interpretar la realidad.
El adulto con altas capacidades
El adulto con altas capacidades, suele ser una persona percibida por los demás como sensible y empática, aunque con alguna diferencia en la gestión emocional. Le gusta pasar tiempo en la naturaleza, siendo creativo y viviendo la vida según sus regios principios morales, con gran hiperreactividad emocional. Su perfeccionismo le hace volcarse en determinadas áreas de interés (trabajo, estudios…) donde procura cumplir las expectativas marcadas por sí mismo o su entorno. En dicho proceso, gasta ingentes cantidades de tiempo en procurar no cometer errores que, en caso de producirse, le hacen generar una enorme autocrítica y frustración.
A menudo los adultos con altas capacidades suelen ostentar puestos jerárquicos de alto nivel, aunque no tiene por qué cumplirse en todos los casos, prefiriendo el trabajo autónomo que el trabajo en equipo. Generalmente sienten que su opinión personal o profesional no es bien comprendida por los demás, tendiendo a percibir sentimientos de soledad o desconexión social, con independencia de ser una persona introvertida o extrovertida. Esto no suele ocurrir cuando el interlocutor es otra persona con el mismo rasgo o un nivel intelectual. En general, tienen mayor tendencia a la baja autoestima, a la ansiedad, el estrés y a sentimientos depresivos de diferente gravedad, necesitando ayuda terapéutica ante trastornos o problemas relacionados con dicho rasgo. Los adultos con altas capacidades disponen de problemáticas específicas que quizás no hayan sido tratadas en su infancia y adolescencia, posiblemente por no haberse diagnosticado tal rasgo de personalidad. La causa es multifactorial. [Fuente: pincha aquí]
Jóvenes: Necesitamos personas referentes
Numerosas personalidades de la historia y muchos de los grandes genios de la humanidad han sido superdotados. Asimismo, algunas de las celebridades de nuestros tiempos también lo son. Entre los primeros, podemos citar a Ibn Sina (Avicena), Goethe, Einstein, Simone de Beauvoir, Leibniz, John Stuart Mill, Mozart, Picasso, etc. y en nuestros tiempos hemos podido disfrutar de personalidades como Stephen Hawking o Bobby Fischer.
En TALENTOS somos mayoritariamente, jóvenes, familias y voluntarios… Aunque precisamente, al ser padres o madres de criaturas con Altas Capacidades Intelectuales, descubrimos esta característica que desconocíamos hasta la evaluación de nuestros hijos/as. Quizá entonces empezamos a comprender situaciones vividas en el pasado que ahora cobran significado… Nos preocupamos en atender lo mejor posible a nuestros hijos/as; aunque también descubrimos nuestra propia necesidad, la de hablar con otros adultos, progenitores o no, que hayan pasado por situaciones parecidas.
En la búsqueda de información, en Internet, encontramos diferentes entidades, plataformas, organizaciones… que a veces nos ayudan y otras, sin embargo, nos confunden todavía más… Quizá algunas personas en su etapa adulta necesitan confirmar si tienen o no ACI, otras quizá todo lo contrario… En la trayectoria de estos diez años de andadura de la asociación, un número bastante interesante de personas nos han hablado de MENSA una entidad que agrupa a personas con un alto coeficiente intelectual, en su mayoría personas adultas, que organizan actividades diversas dirigido precisamente a un público adulto. Como somos unos forofos de las sinergias, lo mejor para conocerse, es encontrarse y pasar un rato lúdico donde plantar las bases de posibles acciones juntos.
Hemos organizado una QUEDADA el 4 DE OCTUBRE 2025, como sinergia entre Mensa y Talentos, con JUEGOS DE MESA CON LA ASOCIACIÓN EL DUENDE, como anfitriona, y que tendrá lugar en El Palmar (Murcia) a las 17h30. Es una quedada específica entre jóvenes y adolescentes de la asociación, con personas referentes queden testimonio de su transición a la vida adulta. Además, también es un encuentro para aquellos progenitores (hombres y mujeres) que se sientan reflejados en sus recuerdos de la niñez. El objetivo es crear un espacio amable donde conversar y descubrirnos a nosotros mismos (detectados o no con superdotación o ACI)
Para llevar un control del aforo, es importante inscribirse en el siguiente formulario: https://forms.gle/pgSivmDghvQetxNA9 Edad recomendada de asistencia al encuentro, a partir de 14 años) Nota: En esta ocasión, la organización no se responsabilizará de l@s niñ@s asistentes menores de esa edad.

